Agreedly
TemplatesPricingBlogEspañol
Analyze a contractCreate agreement
  1. Inicio
  2. /
  3. Contratos en Español
  4. /
  5. contrato de préstamo de dinero

Préstamo de Dinero a Familiares o Amigos: Cómo Protegerse sin Ofender

Casi nadie firma nada cuando le presta a un hermano, a un compadre o a un amigo del trabajo. Y casi todos los pleitos de familia por dinero empiezan ahí: no por mala fe, sino porque cada quien recordó el trato de distinta manera. El papel no es desconfianza — es la memoria que los dos van a compartir.

Por el equipo editorial de Agreedly•Actualizado el 10 de agosto de 2026•10 min de lectura

Respuesta corta

Un préstamo entre familiares merece un pagaré. Es una hoja: la promesa escrita de pagar una cantidad determinada, con la fecha, la forma de pago y la firma de quien recibe el dinero. Vale en español, no necesita abogado ni notario para existir, y la firma la pone solo quien pide prestado. Lo que hace es una sola cosa, y es la que importa: convierte el «me debes» de un recuerdo en un documento — uno que ninguno de los dos va a tener que recordar distinto dentro de un año.

Prestarle a la familia es normal en nuestra comunidad. Se presta para la renta de un mes malo, para la camioneta de trabajo, para el enganche de una casa, para el funeral que nadie tenía presupuestado. Se presta rápido y de confianza, que es como debe ser. Lo que casi nunca se hace es escribirlo, y ahí es donde un gesto bueno se vuelve, meses después, un tema del que ya nadie quiere hablar en las reuniones.

Por qué «de palabra» sale caro

Aclaremos primero algo, porque probablemente ya buscó esto en Google y lo que encontró no le sirve. Casi todo lo que aparece en español sobre préstamos entre familiares está escrito para España: Hacienda, el modelo 600, el impuesto de transmisiones patrimoniales, la obligación de presentar el contrato en una oficina tributaria autonómica. Nada de eso rige aquí. En Estados Unidos el préstamo privado no se registra en ninguna oficina ni se presenta ante ninguna agencia para que valga. Lo que sí hay son tres cosas distintas que ver: un documento firmado, el tope de interés de su estado, y lo que el IRS asume cuando se presta sin cobrar interés. De eso trata el resto de esta guía.

Ahora, lo de la palabra. Un préstamo acordado verbalmente por lo general sí es válido. Las categorías que la ley obliga a poner por escrito —el llamado statute of frauds— son otras: la venta o transferencia de terrenos e inmuebles, los acuerdos que no pueden cumplirse dentro de un año y, bajo el Código Uniforme de Comercio, la venta de bienes por 500 dólares o más. Prestarle mil dólares a su cuñado no está en esa lista.

El punto que importa

El problema del préstamo de palabra no es la validez: es la prueba. Su acuerdo puede ser perfectamente válido y aun así usted no puede cobrarlo, porque frente a un juez tiene que demostrar qué se acordó. Y lo que se discute casi nunca es si hubo dinero de por medio: es si era préstamo o era regalo, si ya se abonó algo, si había fecha o no había fecha. Sin papel, todo eso es su palabra contra la otra.

Está además el costo que no se mide en dólares. Lo que rompe familias casi nunca es el monto — es que los plazos nunca se dijeron en voz alta. Usted pensó que se lo devolvían en seis meses; él entendió «cuando pueda». Usted no cobra por no quedar mal; él no paga porque nadie le ha dicho nada y supone que no corre prisa. Pasa un año, alguien hace un comentario en una fiesta, y el préstamo se vuelve una herida. Todo eso se evita con dos líneas escritas el día que se entrega el dinero.

Pagaré o contrato de préstamo: cuál necesita

Los dos documentos sirven, pero no son lo mismo. Un pagaré —promissory note en inglés— es una promesa incondicional de pagar una suma fija de dinero a una persona determinada o a quien tenga el documento; debe constar por escrito y estar firmado por quien hace la promesa. Es decir: lo firma solo quien recibe el dinero. El prestamista no firma, porque no está prometiendo nada — ya cumplió al entregar el dinero.

Un contrato de préstamo es un acuerdo mutuo, con obligaciones de las dos partes y firmas de las dos. Tiene sentido cuando el prestamista también se compromete a algo: entregar el dinero por etapas, mantener una línea disponible, liberar una garantía. Para el préstamo típico de familia —una cantidad, un día, una promesa de devolverla— el pagaré es suficiente, y tiene una ventaja nada menor: cabe en una hoja y se lee en dos minutos.

Pagaré y contrato de préstamo, lado a lado
Pagaré (promissory note)Contrato de préstamo (loan agreement)
Quién firmaSolo el prestatario, y cualquier cofirmante o aval. El prestamista no firma.Las dos partes.
Qué esUna promesa incondicional y unilateral de pagar una suma fija.Un acuerdo con obligaciones recíprocas.
Extensión típicaUna o dos páginas.Varias páginas: condiciones, declaraciones, obligaciones del prestamista.
Cuándo convienePréstamos entre familiares y amigos: monto fijo, entrega única, sin condiciones del lado de quien presta.Desembolsos por etapas, garantías formales, o cuando el prestamista asume compromisos propios.

Qué debe decir el pagaré

No hay un formato oficial, pero sí un contenido que separa un pagaré útil de una nota que después no dice nada. Esto es lo que debe aparecer.

  • El monto, en letras y en cifras. «Dos mil quinientos dólares ($2,500.00)». Escribirlo dos veces no es formalismo: cierra la puerta a que un número se lea mal o se altere.
  • La fecha y el lugar de la firma, y cómo se entregó el dinero — efectivo, cheque, transferencia. Si fue transferencia, esa constancia bancaria es su segunda prueba.
  • La promesa, en voz del prestatario. «Por valor recibido, yo prometo pagar a…». Un pagaré no se redacta como una lista de obligaciones mutuas; se redacta como lo que es, la promesa de una persona.
  • Nombres completos y domicilios de quien presta y de quien recibe. Nombres como aparecen en una identificación, no apodos.
  • El interés, aunque sea cero. Si hay tasa, escríbala como tasa anual simple y diga cómo se acumula. Si no cobra nada, ponga 0% de manera expresa. Dejar el interés en silencio es lo que después se presta a discusión.
  • La forma de pago, que es una de tres: en una sola exhibición en una fecha determinada; en abonos, con monto, frecuencia, fecha del primero y del último y a dónde se envían; o a la vista, es decir, cuando el prestamista lo pida. Elija una y escríbala. Si todavía no lo han decidido, ese es justamente el punto que hay que decidir hoy.
  • El prepago. Que pueda pagar antes sin penalización, si eso es lo que quieren.
  • El recargo por mora, solo si de verdad lo quieren, con un período de gracia. Varios estados limitan los recargos por atraso en préstamos al consumidor.
  • Qué pasa si deja de pagar. La cláusula de incumplimiento y aceleración: si se salta un pago y no lo cubre dentro del plazo de gracia después de un aviso escrito, el prestamista puede dar por vencido todo el saldo. Las consecuencias que se escriben aquí son siempre civiles — cobrar el dinero. Nunca se menciona denuncia penal ni autoridades migratorias.
  • Garantía, solo si de verdad hay. Por defecto un pagaré es sin garantía. Si se nombra un bien —un carro, una herramienta—, hay que describirlo de manera que no se confunda con otro, y tener presente que el pagaré por sí solo no constituye un gravamen: para eso hace falta un acuerdo de garantía aparte y, según el bien, un registro UCC-1 o la anotación del gravamen en el título del vehículo.
  • La firma del prestatario, con nombre impreso y fecha, más la de cualquier cofirmante. Y un bloque de notario opcional: no hace falta para que el pagaré valga, pero deja constancia de quién firmó y cuándo.

Una recomendación final que vale por varias cláusulas: guarde el original firmado, entregue copia a quien firmó, y cuando el préstamo quede saldado devuelva el original marcado «PAGADO». Ese gesto cierra el asunto de manera limpia para los dos.

El interés: cada estado pone un límite

Cobrar interés por prestar dinero es legal. Cobrar de más tiene nombre: usura, que es el interés que un prestamista cobra por encima del máximo permitido. Y aquí viene lo que hay que entender antes de escribir una tasa en el papel: la usura la definen y la hacen valer las leyes de cada estado. Los topes cambian de un estado a otro, y hay estados —Nevada, por ejemplo— que directamente no tienen ley de usura.

Por eso no existe una tasa que sea segura en todo el país, y desconfíe de cualquier página que le dé una cifra como si lo fuera. La regla práctica es simple: confirme el límite de su estado antes de fijar la tasa — el estado cuya ley va a regir el pagaré, que normalmente es donde vive el prestatario. Las consecuencias de pasarse del tope también las define cada estado, así que no es un detalle que convenga dejar al tanteo.

En un préstamo de familia, dicho sea de paso, la respuesta más común es una tasa baja o cero. Está bien. Lo que no está bien es no escribirla.

Prestar sin interés: lo que asume el IRS

Aquí hay una regla que sorprende a mucha gente, y conviene conocerla aunque en la mayoría de los préstamos familiares no llegue a aplicar.

La sección 7872 del Código de Rentas Internas se ocupa de los below-market loans, los préstamos por debajo del mercado. Un préstamo entra en esa categoría cuando el interés que se cobra es menor que la tasa federal aplicable (applicable Federal rate, o AFR) — una tasa de referencia que el IRS publica cada mes en forma de revenue rulings. En los préstamos de regalo entre personas, la ley puede tratar ese interés que usted no cobró como si se hubiera transferido de usted al prestatario y devuelto después a usted como interés. En palabras llanas: el IRS puede razonar como si hubiera habido intereses aunque nunca los hubo.

La misma ley trae salidas por monto pequeño, que es donde cae la mayoría de los préstamos de familia. La sección dice que no aplica a ningún día en que el total de préstamos vigentes entre esas dos personas no pase de 10,000 dólares. Y para los préstamos de regalo entre personas que no exceden 100,000 dólares, el monto que se considera devuelto al prestamista al cierre del año no puede exceder el ingreso neto de inversión del prestatario en ese año. El estatuto trae condiciones adicionales a cada una de esas reglas.

Cómo tomarse esto

Esto es información general, no asesoría fiscal, y las reglas del IRS no son terreno para adivinar. Si va a prestar una cantidad grande sin interés —un enganche, un préstamo entre hermanos de decenas de miles de dólares—, vale una consulta de treinta minutos con su preparador de impuestos antes de entregar el dinero, no después. Y en cualquier caso, un pagaré que diga expresamente que es un préstamo, con su fecha y su forma de pago, es lo que sostiene que fue un préstamo y no un regalo.

Cómo pedirlo sin ofender

Esta es la parte que de verdad frena a la gente. El documento no es el problema; el problema es el momento de decir «fírmame algo» sin que el otro lo oiga como «no confío en ti». Vale la pena pensarlo bien, porque la manera de pedirlo cambia por completo cómo se recibe.

Lo primero es entender —y decir— que el papel también lo protege a él. Un pagaré fija la cantidad exacta, deja escrito lo que ya se abonó y pone una fecha. Sin eso, quien pide prestado queda expuesto a algo peor que una deuda: a que la deuda cambie de tamaño con el tiempo, a que alguien de la familia diga que eran mil quinientos y no mil, a estar en una posición de gratitud indefinida donde nunca sabe si ya quedó a mano. El documento le pone fin a la deuda. Sin documento, la deuda no termina nunca del todo.

Lo segundo es el encuadre. No es desconfianza, es memoria. Y se puede decir así, tal cual:

«Claro que te lo presto. Déjame nada más ponerlo en un papel, para que ninguno de los dos tenga que acordarse de los números dentro de un año.»

«No es por desconfianza. Es que no quiero que esto se nos convierta en un malentendido. Prefiero que quede escrito y que los dos nos olvidemos del tema.»

Lo tercero, y es lo que desarma casi cualquier incomodidad: ofrezca poner por escrito lo que él quiera que quede escrito. Que no hay intereses. Que si se queda sin trabajo los pagos se pausan tres meses. Que puede pagar antes sin penalización. Que si él prefiere abonos de cien al mes en vez de una sola exhibición, así se pone. En el momento en que el papel deja de ser una condición que usted impone y pasa a ser un acuerdo que los dos escriben, la conversación cambia de tono.

Y unos detalles de forma que ayudan más de lo que parecen. Llévelo como borrador, no como ultimátum: «te traje esto, léelo y me dices si le cambiamos algo». Hágalo el mismo día que entrega el dinero, no tres semanas después — pedirlo tarde sí se siente como sospecha. Que sea corto y esté en español, porque un documento que el otro no puede leer no genera confianza, genera lo contrario. Entréguele su copia. Y cuando termine de pagar, devuélvale el original marcado «PAGADO», que es la manera de cerrar el asunto dejando la relación exactamente donde estaba.

Su pagaré, en español y en una hoja

Describa el préstamo en lenguaje común —cuánto, a quién, cómo se paga— y reciba el pagaré redactado bajo la ley del estado que elija, en español o con las dos versiones lado a lado, con la nota de qué revisar antes de firmar. Se lee completo gratis; solo pague $10 si quiere descargarlo.

Crear mi pagaré →

Si no le pagan

Suponga que llegó el día y no llegó el dinero. La vía es civil, y tiene dos escalones.

El primero es un recordatorio por escrito. Una carta de cobro que diga cuánto se debe, de qué viene, qué pagos se recibieron y hasta cuándo espera el pago, enviada por un medio que deje rastro — un correo electrónico, un mensaje de texto, una carta con acuse. Suena menor y no lo es: buena parte de los atrasos se resuelven ahí, porque una fecha por escrito obliga a responder de una manera en que una conversación incómoda no obliga. Y si no se resuelve, esa carta queda como prueba de que usted reclamó y de que la otra parte lo sabía. En Agreedly puede generarla en español: carta de cobro.

El segundo escalón es la corte de reclamos menores (small claims court), que existe exactamente para esto: reclamos por debajo de cierto monto, resueltos sin las formalidades de un juicio grande. Los límites varían por estado y van generalmente de 2,500 a 25,000 dólares; las partes suelen presentarse sin abogado; las reglas de prueba son informales; y la sentencia tiene el mismo peso que la de cualquier otro tribunal, con los mismos mecanismos para hacerla cumplir. Ahí es donde su pagaré firmado deja de ser una hoja y se vuelve el caso completo. Verifique también el plazo que su estado da para demandar sobre un contrato escrito (statute of limitations): la deuda no se puede reclamar para siempre.

Un límite que no se cruza

Por más molesto que sea el asunto, nunca amenace con arresto, denuncia penal o consecuencias migratorias para que le paguen. La ley federal de cobro de deudas define como práctica prohibida dar a entender que la falta de pago llevará al arresto o encarcelamiento de una persona, y amenazar con acciones que no se pueden tomar legalmente o que no se piensan tomar. Esa ley regula directamente a los cobradores profesionales, no al tío que quiere recuperar su dinero — pero marca con claridad de qué lado está la línea. Cruzarla convierte a quien tenía la razón en quien tiene el problema, y no acerca el pago ni un día.

Lo esencial

  • El préstamo de palabra suele valer, pero no se puede probar. Lo que se discute después no es si hubo dinero: es si era préstamo o regalo, cuánto se abonó y qué fecha había.
  • El pagaré lo firma solo quien recibe el dinero. Es una promesa incondicional de pagar una suma fija, por escrito y firmada por quien la hace. Para un préstamo de familia, basta.
  • El interés es legal, pero cada estado pone su tope. Los límites de usura varían mucho y hay estados sin ley de usura. Confirme el de su estado antes de escribir una tasa — y si presta sin interés, escriba 0% expresamente.
  • Prestar sin interés puede tener efectos fiscales. La sección 7872 puede imputar interés en préstamos por debajo de la tasa federal aplicable, con excepciones por montos pequeños. En cantidades grandes, consúltelo con su preparador de impuestos.
  • Pedir la firma no es desconfiar: es recordar. El papel también protege a quien pide prestado, porque fija la cantidad y le pone fin a la deuda. Ofrezca escribir también lo que él quiera dejar asentado.
  • Si no le pagan: carta de cobro primero, corte de reclamos menores después. Nunca amenazas de arresto ni de migración — eso no es cobrar, y le quita a usted la razón.

Preguntas frecuentes

¿Vale un préstamo de dinero hecho de palabra?

Por lo general sí: un acuerdo verbal de prestar y devolver dinero puede ser exigible, y las categorías clásicas que la ley obliga a poner por escrito son otras — la venta o transferencia de inmuebles, los acuerdos que no pueden cumplirse dentro de un año y, bajo el Código Uniforme de Comercio, la venta de bienes por 500 dólares o más. El problema del préstamo de palabra no suele ser la validez sino la prueba. Si su familiar dice que fue un regalo, o que ya le pagó la mitad, o que nunca acordaron una fecha, usted tiene que demostrarle a un juez qué se acordó, y sin papel es su palabra contra la otra. Una hoja firmada convierte esa discusión en un documento.

¿Qué es un pagaré y en qué se diferencia de un contrato de préstamo?

Un pagaré (promissory note en inglés) es una promesa incondicional de pagar una suma fija de dinero a una persona determinada o a quien tenga el documento. Debe constar por escrito y estar firmado por quien hace la promesa, es decir, por quien recibe el dinero. Esa es la diferencia principal con un contrato de préstamo: el pagaré es unilateral y lo firma solo el prestatario, mientras que un contrato de préstamo es un acuerdo mutuo que firman las dos partes y donde el prestamista también asume obligaciones. Para un préstamo entre familiares o amigos, con una cantidad fija y sin condiciones del lado del prestamista, el pagaré normalmente basta y es mucho más corto de leer.

¿Puedo cobrarle intereses a un familiar?

Sí, cobrar interés por un préstamo privado es legal, pero cada estado pone un tope. La usura es el interés que un prestamista cobra por encima del máximo legal, y esos máximos los definen y los hacen valer las leyes estatales, así que cambian de un estado a otro; hay estados, como Nevada, que no tienen ley de usura. Por eso no existe una tasa que sea segura en todo el país. Antes de fijar la tasa, confirme el límite del estado cuya ley va a regir el pagaré, y déjela escrita como tasa anual simple con la forma en que se calcula. Si presta sin interés, escriba 0% de manera expresa en vez de dejar el punto en silencio.

Presté sin cobrar intereses. ¿Eso tiene consecuencias con el IRS?

Puede tenerlas, y conviene revisarlo con un preparador de impuestos antes de asumir que no. La sección 7872 del Código de Rentas Internas trata los préstamos por debajo del mercado — aquellos en que el interés pactado es menor que la tasa federal aplicable (applicable Federal rate) que el IRS publica cada mes — y en los préstamos de regalo entre personas puede tratar ese interés no cobrado como si se hubiera transferido del prestamista al prestatario y devuelto luego como interés. La misma ley trae excepciones por montos pequeños: no aplica a ningún día en que el total de préstamos vigentes entre esas dos personas no pase de 10,000 dólares, y en los préstamos de regalo entre personas que no exceden 100,000 dólares, el monto que se considera devuelto al prestamista no puede pasar del ingreso neto de inversión del prestatario en ese año. El estatuto tiene condiciones adicionales, y esto es información general, no asesoría fiscal.

¿El pagaré tiene que ir ante notario?

No. Un pagaré vale por estar escrito y firmado por quien promete pagar; la notarización no es un requisito general de validez. Lo que hace el notario es distinto y sigue siendo útil: verifica la identidad de quien firma y deja constancia de que esa persona firmó ese día, lo cual cierra por adelantado la defensa de «esa no es mi firma». Por eso conviene notarizar cuando la cantidad es grande, cuando hay un cofirmante o cuando sospecha que el asunto puede terminar discutido. Guardar el original firmado y una foto o copia escaneada aparte es igual de importante.

¿Qué puedo hacer si no me pagan?

Primero un recordatorio por escrito: una carta de cobro que diga cuánto se debe, por qué, qué pagos se han recibido y para cuándo espera el pago, enviada por un medio que deje rastro. Muchas veces con eso se resuelve, y si no, queda como prueba de que usted reclamó. Si aun así no le pagan, la vía es la corte de reclamos menores (small claims court), que existe justamente para reclamos por debajo de cierto monto: los límites van generalmente de 2,500 a 25,000 dólares según el estado, las partes suelen presentarse sin abogado, las reglas de prueba son informales y la sentencia tiene el mismo peso que la de cualquier otro tribunal, con los mismos mecanismos de ejecución. Lo que nunca debe hacer es amenazar con arresto, con denuncia penal o con consecuencias migratorias para cobrar: no es la vía civil, y es exactamente el tipo de amenaza que la ley federal define como práctica abusiva de cobro.

Fuentes

  • Cornell LII (Wex) — Promissory Note: promesa incondicional de pagar una suma fija; debe constar por escrito y estar firmada por quien promete
  • Cornell LII (Wex) — Usury: definición del interés por encima del tope legal, regulación por estatutos estatales y variación entre estados (Nevada sin ley de usura)
  • 26 U.S.C. § 7872 — Tratamiento de los préstamos con tasa por debajo del mercado: interés no cobrado en préstamos de regalo, excepción de los 10,000 dólares (c)(2)(A) y límite del ingreso neto de inversión en préstamos de hasta 100,000 dólares (d)(1)(A)
  • IRS — Applicable Federal Rates (AFR): el IRS publica cada mes las tasas federales aplicables mediante revenue rulings
  • Cornell LII (Wex) — Small Claims Court: umbrales que van generalmente de 2,500 a 25,000 dólares según el estado, partes sin abogado, reglas de prueba informales y sentencias con el mismo peso que las de cualquier tribunal
  • 15 U.S.C. § 1692e — Prácticas de cobro prohibidas: dar a entender que la falta de pago llevará al arresto o encarcelamiento (4), y amenazar con acciones que no se pueden tomar legalmente o que no se piensan tomar (5)
  • Cornell LII (Wex) — Statute of Frauds: contratos que deben constar por escrito (inmuebles, acuerdos que no se cumplen dentro de un año, venta de bienes por 500 dólares o más)

Seguir leyendo

  • ¿Es válido un contrato en español en Estados Unidos?
  • Carta poder en Estados Unidos: cómo hacerla y cuándo sirve
  • Factura en Estados Unidos: cómo hacerla y qué debe llevar

Esta guía es información general sobre cómo funcionan los contratos en Estados Unidos. No es asesoría legal y leerla no crea una relación abogado-cliente. Las leyes cambian y varían mucho de un estado a otro, y las reglas laborales de Estados Unidos son distintas a las de la mayoría de los países de habla hispana. Consulte a un abogado con licencia en su estado antes de firmar o de basarse en cualquier acuerdo.

Agreedly

Simple legal tools for everyday life -
not just for lawyers.

Contact: support@agreedly.ai

Tools

  • Agreement Generator
  • Contract Analyzer
  • Agreedly Score
  • Templates
  • Pricing

Resources

  • Blog
  • How We Compare
  • Contract Red Flags
  • Legal Jargon Explained
  • Sitemap

Popular Agreements

  • Non-Disclosure Agreement (NDA)
  • Freelance Contract
  • Service Agreement

En Español

  • Contratos en Español
  • Contrato de Trabajo
  • Contrato de Servicios
  • Generador de Contratos

Ready to generate your first contract?

Start in under 2 minutes - no signup needed.

Generate Your Agreement →

Agreedly is a self-service software tool. We are not a law firm, we do not provide legal advice or legal representation, and using Agreedly does not create an attorney-client relationship. Documents and analyses are generated by AI from the information you provide, for you to review and use at your own discretion. For advice on your specific situation, consult a qualified attorney.

© 2026 Agreedly.ai. All rights reserved.

Terms of ServicePrivacy Policy

Making legal accessible.